viernes, 11 de noviembre de 2016

EL TALENTO IMPRESCINDIBLE, crítica sobre el espectáculo "La Sangre Imprescindible"

EL TALENTO IMPRESCINDIBLE

por Antonio Carlos Galo Brunet (Brasil)
* la crítica fue escrita en portugués y esta es la traducción


LA SANGRE IMPRESCINDIBLE, el espectáculo de Experimento Escenario de Paso de los Libres, Argentina es impresionante.

Con texto de Éstel Gómez y Gustavo Insaurralde, bajo dirección de ella e interpretación de él, nos lleva a un viaje tortuoso a través de la ira y el amor. Drama lleno de sombras, matices y estupor, que sirve como una cama perfecta para que Gustavo Insaurralde se recueste, ruede y nos brinde una clase de sensibilidad, versatilidad, talento, empatía y profundo dominio corporal en todas las etapas y percances que el espectáculo demanda.

Por un problema mío - creo que de los espectadores en general - por la falta de cercanía con el modo de hablar campesino argentino, el espectáculo a veces se hace incomprensible con respecto al texto mismo. La historia es simple en su narrativa, y compleja en su práctica teatral, sobre todo tratándose de un monólogo. Un hombre, trabajador rural, vive en condiciones infrahumanas que rayan en la esclavitud, en la estancia “La Fulana”, en el interior de la Argentina, subyugada y explotada por su dueño, un hacendado rico de la región. Indignado por tal destino, decide denunciar a su empleador con las autoridades competentes, no sin hacer frente a las amenazas y la tortura que esta actitud provoca en su entorno.

Paralelamente a esta acción concreta, relata su vida privada, desde su infancia sufrida hasta la madurez, pasando por la juventud con sus amores y desilusiones. Es viudo. Y su particular calvario apenas está comenzando. Como venganza por su queja, el capataz de la hacienda, obsecuente con los patrones, viola a su única y pequeña hija, y esto lo lleva a hacer justicia con sus propias manos. Y así, esquemáticamente, tenemos el relleno que da soporte a la acción del contexto de esta sombría - desafortunadamente tan presente en los días que corren - tragedia familiar.

Se elogia la pertinencia de la temática abordada. Lo que mencioné al inicio, con respecto a las barreras del idioma, se resolvió durante el debate esclarecedor, en el que pude comprender la obra en su totalidad. El lenguaje campesino nos aleja de la zona del confort del español urbano, por decirlo de alguna manera, al que estamos acostumbrados, y nos arroja en medio de una historia con contornos muy característicos y esencialmente rurales. Gustavo Insaurralde transita con propiedad entre las distintas capas que la acción dramática y la dirección le proponen. Un brujo que juega a ser payaso. Canta, baila, toca la guitarra, se ríe, tropieza, llora, y hace con nosotros espectadores todo lo que quiere, fantoches sometidos a sus artimañas, llevándonos a participar en su juego sublime y cruel, de encanto poético y teatral indiscutible.

La construcción ascendente rumbo a la tragedia final es abrumadora. Y es muy embarazoso ser testigos de esto que sucede aquí y ahora, incluso tan cerca de nosotros, bajo nuestras propias narices. Me sentí avergonzado después de la presentación, sabiendome parte de una sociedad que se alimenta y sobrevive mediante la explotación de este tipo de situaciones a diario. Sin embargo, por el contrario, extremadamente feliz de constatar que Artistas con A mayúscula, creen que el teatro puede aportar información y felicidad a los seres humanos. Gustavo Insaurralde con su personaje de aguda simpleza e inocencia casi pueril junto a Éstel Gómez, colocan generosamente su talento y vocación al servicio de un mundo mejor. Porque el teatro que ellos hacen, ya lo es.





O TALENTO IMPRESCINDÍVEL

por Antonio Carlos Galo Brunet


LA SANGRE IMPRESCINDIBLE, espetáculo do Experimento Escenário, de Paso de los Libres, Argentina, é impressionante.

Com texto de Éstel Gómez e Gustavo Insaurralde, sob a direção dela e interpretação dele, conduz-nos a uma viagem tortuosa em meio à indignação e ao amor. Drama carregado de matizes, nuances e estupefação, que serve como uma cama perfeita para Gustavo Insaurralde deitar e rolar, e brindar-nos com uma aula de sensibilidade, versatilidade, talento, empatia e profundo domínio corporal, em todas as etapas e percalços que o espetáculo demanda.

Por um problema meu - creio que dos espectadores, em geral - com a falta de intimidade com o espanhol campesino, digamos assim, o espetáculo, por momentos, torna-se incompreensível, com relação ao texto, propriamente dito. A história é simples em sua narrativa, e complexa em sua práxis teatral, principalmente em se tratando de um monólogo. Um homem, trabalhador rural, vive em condições desumanas, beirando à escravidão, na Fazenda La Fulana, interior da Argentina, subjugado e explorado por seu patrão, rico fazendeiro da região. Indignado com tal destino, resolve denunciar seu patrão às autoridades competentes, não sem antes enfrentar ameaças e torturas que tal atitude provoca em seu em torno. 

Paralelamente a esta ação concreta, ele narra sua vida particular, desde a infância sofrida, passando pela juventude e maturidade com seus amores e dissabores. É viúvo. E seu calvário particular está apenas começando. Como vingança por sua denúncia, o capataz da Fazenda, pelego, estupra a filha única, ainda criança, de nosso famigerado herói, levando-o a fazer justiça com as próprias mãos. E assim, esquematicamente, temos o recheio que dá o suporte ao contexto sombrio da ação desta - infelizmente tão presente ainda, nos dias que correm - tragédia familiar.

Louva-se a pertinência da temática abordada. O senão inicial que me referi, com relação aos entraves do idioma, foi sanado durante o debate esclarecedor, onde pude compreender a obra em sua totalidade. O linguajar campesino nos tira da zona de conforto do espanhol, digamos, urbano, ao qual estamos acostumados, e nos joga em meio a uma história com contornos bem característicos e essencialmente rurais. Gustavo Insaurralde transita com propriedade entre as diversas camadas dramáticas que a ação e a direção propõem-lhe. Um bruxo brincando de palhaço. Ele canta, dança, toca violão, ri, tropeça, chora, e faz de nós, espectadores, gato e sapato, fantoches submetidos às suas artimanhas, levando-nos a participar de seu jogo sublime e cruel, de encantamento poético-teatral insofismável.

A construção ascendente rumo à tragédia final é arrebatadora. E é muito constrangedor estarmos sendo testemunhas de algo que acontece aqui e agora, ainda, tão próximo de nós, debaixo de nossas barbas. Senti-me envergonhado após a sessão, sabendo fazer parte de uma sociedade que alimenta e sobrevive explorando tais situações, diuturnamente. Porém, em contraponto, extremamente feliz ao constatar que Artistas com A maiúsculo, todavia acreditam que o teatro possa trazer mais informações e felicidade aos seres humanos. Gustavo Insaurralde com seu personagem de agudos simplórios e ingenuidade quase pueril, juntamente com Éstel Gómez, generosamente colocam seus talentos e sua vocação a serviço de um mundo melhor. Porque o teatro que eles fazem, já o é.

2 comentarios:

oswaldo moraes dijo...

Um trabalho maravilhoso, que para mim como ator foi uma aula de interpretação e de sensibilidade onde eu pude estar dentro do espetáculo trocando energias, algo imaterial, identificação com a egrégora criada no ambiente.
No ponto de vista de obra de arte considero muito, pois eu sai do espetáculo modificado para melhor.E bem sei o quanto a platéia sentiu-se respeitada.
A direção foi sutil de bom gosto e muito sensível para fazer chegar ao publico o peso da mensagem.
O ator é de muito talento, humilde e honesto em seu trabalho.
Tornei-me uma pessoa e um ator melhor após ter vivido este espetáculo.
O teatro precisa muito destes exemplos de bondade, iluminação e não prepotência, e tão pouco egos inflamados, ou qualquer outro tipo de agressão a arte e as pessoas.
Oswaldo Moraes
CIA loxodontA


Gustavo Insaurralde dijo...

Muchas gracias Hermano Oswaldo.
Son muy bellas tus palabras, y se que son sinceras, porque tuve a suerte de conocerte, arriba y debajo del espacio escénico. Y es por esto que uno hace teatro, para conectarse, intercambiar y permitirse ser franco y abierto con los hermanos que se cruzan en nuestros caminos.
Yo soy el agradecido por tu presencia, por tu amor, energía y respeto ante nuestro trabajo.

Es hermoso lo que nos escribís, tu espectáculo es muy bello, y la constancia en el trabajo y la humildad tuya no se enseñan en el teatro, son propias de una persona de bien.

Te mando un abrazo enorme, y cada vez con mas saudades y las ganas de verlos pronto a vos y Filo.

Beso gigante y un abrazo mucho más grande.